A la espera de que Ricardo después de su viaje a Londres retome el blog, os pongo la letra de canción THIS IS THE LIFE, la canción que suena cuando entrais en el blog, para que os entretengais cantando. A mi me encanta esta canción. La cantante es AMY MACDONALD.
This is the life
Oh the wind whistles down
the cold dark street tonigh
tand the people they were dancing
to the music vibe
And the boys chase the girls
with the curls in their hair
And the shy tormented youth sit
way over there
And the songs they get louder
each one better than before
and you're singing the songs
thinking this is the life
and you wake up in the morning
and your head feels twice the size
where you gonna go
where you gonna go
where you gonna sleep tonight
and you're singing the songs
thinking this is the life
and you wake up in the morning
and your head feels twice the size
where you gonna go
where you gonna go
where you gonna sleep tonight
where you gonna sleep tonight
So you're heading down the road
in your taxi for four
And you're waiting outside Jimmy's front door
But nobody's in and nobody's home till four
So you're sitting there with nothing to do
Talking about Robert Riger and his motley crew.
and where you're gonna go and where your gonna sleep tonight.
Chorus
lunes, 23 de marzo de 2009
jueves, 19 de marzo de 2009
LONDRES 2009 THE HEAD OF THE RIVER
Este fin de semana me voy a Londres a participar en la regata Head of the River para veteranos, que ya no estamos con edad para hacer tonterías. El domingo haremos la regata al mediodía y luego por la tarde intentaremos recuperarnos tomando alguna pinta que otra. Nos han dicho que la cebada es buena para recuperar. A la vuelta el martes seguiré con el blog, lo prometo.
miércoles, 11 de marzo de 2009
EL VIAJE: MARTES 18/07 UN DIA MUY LARGO
Sí, el martes fue un día muy largo. Visitamos la Plaza de Tian´anmen, la ciudad prohibida, comida en un restaurante local, a la tarde-noche de "pintxos" y por la noche a cenar Chuleta, que ya valía de arroz.
Bueno, empezamos el día con el desayuno de rigor, y luego el bus camino de la plaza de Tian´anmen, aunque estaba a unos dos kilómetros del hotel, fue una gran elección el bus porque ese día fue el único de todo el viaje que llovió, bueno quien dice llover, dice "chispear". Afortunadamente para nosotros según fue pasando la mañana el día se fue despejando y salió el sol.
Empezamos con un "pequeño" paseo por esa plaza de barrio, como dirían los de Bilbao, (no lo dijeron pero seguro que lo pensaron, je,je) hasta que llegamos a la entrada de la Ciudad Prohibida para hacernos las típicas fotos de la entrada.
Después le tocó la sesión de fotos a María, alias "Mickey Mouse", los niños chinos que andaban por allí flipaban con ella y todos querían sacarse fotos a su lado. Al principio le hacía gracia pero luego la pobre decía que parecía Mickey Mouse y se agobió un poco.
Tras conseguir rescatar a nuestra Mickey Mouse particular, finalmente conseguimos entrar en la ciudad prohibida, la palabra podría ser ESPECTACULAR cualquier otra cosa para definirla se quedaría corta, en mi opinión. Es dificil describir una maravilla como esa, perfectamente cuidada, con muchos detalles, y además la guía nos contó diferentes historias sobre las cosas de la Ciudad Prohibida.
Ahí descubrimos lo supersticiosos que son los chinos, que toques esto que da buena suerte, los tornillos de las puertas de oro (yo creo que es para evitar tener que pagar limpieza) y allí estábamos todos tocando los tornillitos, esto no hay que tocar porque da mala suerte, los zócalos de las puertas y allí todos saltando por los zócalos, sillitas y todo. Yo creo que la guía se lo estaba pasando de miedo viéndonos hacer todo eso.
Después de la visita a la ciudad prohibida que dura un par de horitas aproximadamente estaba el autobús esperando en la otra esquina de la ciudad prohibida y nos llevaron a comer a un restaurante típico de allí. Comida local muy rica, a mí además de los fideos de arroz, me gustó mucho como hacían la verdura, que quedaba muy crujiente, y luego para el hotel a descansar un poco que el paseito de la mañana había sido duro.
Tras un descansito en el hotel salimos a dar una vuelta por la zona y nos acercamos a la calle de los "pintxos". (en la foto siguiente el restaurante del hotel)
al salir a la calle fuimos a la calle de los pintxos, además de tener una gran cantidad y "variedad" de Pintxos (que por supuesto no probamos), había un montón de puestos de todo lo que te puedas imaginar, era un pequeño gran mercadillo y una mujer cantando una opera china en un escenario encima de las tiendas, muy curioso.
Pero claro un día tan duro y tan largo tenía que terminar de una buena manera, y que mejor manera de terminar que una buena cena al estilo occidental. En el hotel Beijing en sus bajos hay un restaurante australiano, para llegar a él había que atravesar un concesionario de coches. Mereció la pena la busqueda, de hecho lo podéis ver en la foto. ¡¡¡¡¡ TXULETA Y CERVEZA!!!!
Después de la suculenta cena, vuelta al hotel que las niñas medio o entero sopas.
ALGO PERSONAL
miércoles, 4 de marzo de 2009
EL VIAJE: LUNES 17/07 EL CONSULADO Y LOS HUTONG
Comenzamos una nueva semana en China, en esta semana nos tocaba los papeles de Beijing, o lo que es lo mismo el visado para que Ane pueda ir a casa (ya que sale de allí con la nacionalidad China).
Ese día además de ir al Consulado en Beijing, tocaba una visita a los Hutong (los barrios antiguos de Beijing), pero antes de ir allí, había que dar una vueltita por el mercado para hacer unas compritas (no era el mercado de la seda, pero parecido).
Bien, nos levantamos y bajamos a desayunar al restaurante del Hotel, un buffet bastante majo, ya que hay que desayunar bien para aguantar el ritmo de los días (y porque somos unos glotones).
Después allí estaba esperándonos Teresa, la guía del grupo en Beijing y de la provincia para el resto del grupo. Una vez que nos juntamos todos en la recepción, montamos en el microbus con dirección al Consulado de España en Beijing. Tras soportar el tráfico de Beijing, llegamos junto al consulado, allí las chicas entraron al consulado junto con Teresa, mientras tanto nosotros nos fuimos a pasear por la zona a ver las distintas embajadas y consulados.
Estuvo bien el paseo intentando acertar las banderas a que país pertenecían, pero el caso es que no llevábamos ni media hora cuando sonó el móvil, eran las chicas que ya habían terminado los tramites para el visado de las niñas. Nos teníamos que dar prisa que querían ir de compras a un mercado que nos recomendaba Teresa, que era parecido al mercado de la Seda, pero más tranquilo.
Lo que no cambiaba era la "agresividad" de los vendedores y vendedoras chinos, nada más llegar nos recibieron con el "mila amiga, finito, finito" y nos enseñaban un montón de cosas. Es el lugar ideal para los que les guste el regateo, que no es mi caso. Olatz y Jose Angel no me dejaron hacer ningún negocio, ya que decían que era una hermanita de la caridad. A Jose Angel alguna de las vendedoras le decía que se fuera que era malo, pero la verdad es que era muy bueno regateando porque los North Face yo los hubiera pagado a 25 euros y con él los sacamos por 15 euros. ¡Definitivamente el regateo no es lo mio!
Tras las compras Teresa nos dijo que podíamos hacer una visita guiada por los Hutong, los barrios antiguos de Beijing, entonces fuimos para el hotel para dejar a Iñigo y Marije que no se encontraba bien, y nos fuimos para los Hutong.
Llegamos a un sitio con cientos de carritos tirados por bicicletas, Teresa llamó a una amiga que organizaba las visitas y alquilamos tres bicicletas para visitar los Hutong, en algunos tramos las calles son tan estrechas que no pasan dos carritos juntos. Es toda una encrucijada de calles y las hacían así para que se perdieran los ejercitos al entrar en la ciudad.
Después de un poco de Historia, durante el paseo nos pararon a comer en casa de una señora que vivía allí, para visitar una casa típica, nos dió de comer en la sala de su casa, muy bien por cierto, y después seguimos con el paseito.
Fue un paseo muy agradable pero a la vuelta nos dividimos, ya que en uno de los triciclos íbamos los cuatro y claro el pobre ciclista parecía Indurain en sus buenos tiempos. Olatz pasó al triciclo de la guía y yo me quedé con las pequeñajas. El pobre ciclista todavía se tiene que estar acordando de nosotros.
Después del paseo por los Hutong, que duró unas cuantas horas volvimos al Hotel para dejar las compras y descansar un poco. Luego salimos a dar una vuelta por los alrededores del hotel y conocer mejor las calles de alrededor. Cerca estaba la calle de los "pintxos", pero eso lo dejo para otro post, ya que al día siguiente la visitamos con más calma.
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